INSTINTO ASESINO DE UN PATO UCRANIANO.
martes, 29 de julio de 2008
sábado, 12 de julio de 2008
Escenas de ultraviolencia
"En el fondo de cada persona reside una enorme capacidad para proyectar las morbosidades más crueles y extremas."
ESCENAS DE ULTRA VIOLENCIA:
ESCENAS DE ULTRA VIOLENCIA:
- Escena 1: "mordé el cordón de la vereda", y cuando lo hace le pegás una patada en la cabeza y por el golpe corto se le parte la mandíbula.
- Escena 2: le ponés un balde metálico en la cabeza y empezar a golpearlo con otros objetos del mismo material; la resonancia causa que sus tímpanos se rompan.
- Escena 3: posicionado boca abajo, tirás sus brazos hacia vos al tiempo que con tu pierna lo empujás para abajo, hasta que los músculos de sus hombros se atrofien.
- Escena 4: le arrancás las pestañas.
- Escena 5: le pelás el brazo con un pelapapas.
- Escena 6: le ponés el dedo meñique en un sacapuntas y le das vueltas hasta que se le arranque la uña.
- Escena 7: engraparle la mano en el espacio entre el dedo gordo y el índice.
- Escena 8: le ponés una aguja en el lado interno del cachete de la cara y lo obligás a sonreír.
Sépanse invitados a hacer sus aportes. (Vamos, no se hagan los indignados, que seguro que alguna de la lista ya la tenían pensada.)
lunes, 16 de junio de 2008
La teoría de la Yapa
lunes, 9 de junio de 2008
De ovejas y sueños
Me pregunto a qué clase de idiota se le dio por contar ovejas para dormirse.
¿De dónde salió esta tan eficiente técnica?
La verdad es que imaginar un animal saltando una "berja" no me causa somnoliencia, ¿a ustedes sí?
Además se presenta en este ejemplo, un claro caso de discriminación hacia los seres de tez morena, digo esto porque si llegado el caso intentara aplicar el nombrado proceso para lograr el sueño, en un 99,9 % de probabilidades, la imagen proyectada sería de ovejas blancas, no marrones, y excesivamente limpias. Contra esto el realismo: las ovejas andan mestizas, hediondas y llenas de barro, y puedo asegurarte que jamás saltarán una puta "berja".
sábado, 31 de mayo de 2008
Conversaciones bizarras (a lo más buñelo)
-Hola, ¿qué tal? ¿Todo bien?
-Bien ¿Tuviste problemas con tus lunares?
-Eh sí, el otro día estaba comiendo galletitas de chocolate y me manché toda la cara. Entonces empecé a sacar pedazos y sin querer me arranqué un lunar...Igual estaba rico.
- No, igual:¿A mí sabés lo que me pasa? A veces pienso que me parezco a una pepitos.
-Ah, podemos hacer como en la propaganda.
-¿Cómo en qué propaganda?
(Empiezo a empujarla con el cuerpo, aludiendo a aquel comercial de la nombrada marca, en la que una galletita era aplastada.) ( ¡Basta de cantar la canción en tus adentros!) (Sí, a vos te hablo, al que se acuerda de la propaganda. En fin, sigue la conversación: )
-Bueno, sabés que el otro día...
-¿Qué te paso el otro día?
- Iba caminando por la calle y se me desató el cordón umbilical.
-¿El ombligo?
-No. El cordón umbilical.
-¿Seguís teniendo el cordón umbilical?
-Sí.
Una tercera persona que había permanecido callada irrumpe y dice:
- A mí me pasó...Y lo pisé.
-¿Lo pisaste?- le pregunta Sofía.
-Sí- contesta-
Entonces deduzco:
-Y se cayó porque se pisó a sí misma. (silencio) Y bueno, la vida es así.
Sofía insiste:
-Pero ¿qué pasó? ¿Cómo se les desató? ¿Puede pasar eso?
-Yo lo tenía atado, y nada, se me desató.- le respondo.
-¿Nunca te pasó?- pregunta la tercer persona, haciendo su nuevo aporte.
Decido ignorarla y continuo hablando:
-Y al final lo corté, lo corté porque me había aburrido, ya me había puesto 10 piercings...
-Ahh..
-En el cordón...Claro, como no tiene sensibilidad no me dolía; ahora no me lo hago ni en pedo.
-Ah, hablando de piercings, yo tengo una amiga, que se hizo un tatuaje
-Perdón, ¿va a algo esto?- la interrumpo.- O sea, ¿vas a llegar a algo con esta historia?
-Sí.
-Bueno dale.
-Se hizo un tatuaje tipo, en toda la pierna. Y era re largo.
-Pero, ¿es pelotuda tu amiga?
-No, le gustaba.
-Y...¿esto a que viene? ¿Tiene un enseñanza, una moraleja?
-No, me parecía interesante para contar.
-Bueno. Chicos: ¡no se droguen!
La conversación continuó y llego luego a esto:
-El otro día iba caminando y perdí un dolar. Es un gran problema. Era mi dolar de la suerte.
-Sí ¿Sabés qué? Eh, yo encontré un trébol de 4 hojas una vez.
-Ah sí, yo también econtré uno una vez. Pero lo perdí, y después apareciste vos, y dije: "que olor a mierda"
-Bien ¿Tuviste problemas con tus lunares?
-Eh sí, el otro día estaba comiendo galletitas de chocolate y me manché toda la cara. Entonces empecé a sacar pedazos y sin querer me arranqué un lunar...Igual estaba rico.
- No, igual:¿A mí sabés lo que me pasa? A veces pienso que me parezco a una pepitos.
-Ah, podemos hacer como en la propaganda.
-¿Cómo en qué propaganda?
(Empiezo a empujarla con el cuerpo, aludiendo a aquel comercial de la nombrada marca, en la que una galletita era aplastada.) ( ¡Basta de cantar la canción en tus adentros!) (Sí, a vos te hablo, al que se acuerda de la propaganda. En fin, sigue la conversación: )
-Bueno, sabés que el otro día...
-¿Qué te paso el otro día?
- Iba caminando por la calle y se me desató el cordón umbilical.
-¿El ombligo?
-No. El cordón umbilical.
-¿Seguís teniendo el cordón umbilical?
-Sí.
Una tercera persona que había permanecido callada irrumpe y dice:
- A mí me pasó...Y lo pisé.
-¿Lo pisaste?- le pregunta Sofía.
-Sí- contesta-
Entonces deduzco:
-Y se cayó porque se pisó a sí misma. (silencio) Y bueno, la vida es así.
Sofía insiste:
-Pero ¿qué pasó? ¿Cómo se les desató? ¿Puede pasar eso?
-Yo lo tenía atado, y nada, se me desató.- le respondo.
-¿Nunca te pasó?- pregunta la tercer persona, haciendo su nuevo aporte.
Decido ignorarla y continuo hablando:
-Y al final lo corté, lo corté porque me había aburrido, ya me había puesto 10 piercings...
-Ahh..
-En el cordón...Claro, como no tiene sensibilidad no me dolía; ahora no me lo hago ni en pedo.
-Ah, hablando de piercings, yo tengo una amiga, que se hizo un tatuaje
-Perdón, ¿va a algo esto?- la interrumpo.- O sea, ¿vas a llegar a algo con esta historia?
-Sí.
-Bueno dale.
-Se hizo un tatuaje tipo, en toda la pierna. Y era re largo.
-Pero, ¿es pelotuda tu amiga?
-No, le gustaba.
-Y...¿esto a que viene? ¿Tiene un enseñanza, una moraleja?
-No, me parecía interesante para contar.
-Bueno. Chicos: ¡no se droguen!
La conversación continuó y llego luego a esto:
-El otro día iba caminando y perdí un dolar. Es un gran problema. Era mi dolar de la suerte.
-Sí ¿Sabés qué? Eh, yo encontré un trébol de 4 hojas una vez.
-Ah sí, yo también econtré uno una vez. Pero lo perdí, y después apareciste vos, y dije: "que olor a mierda"
viernes, 23 de mayo de 2008
martes, 6 de mayo de 2008
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